martes, 21 de octubre de 2014

Pudín de chía



Desde que probé esta semillita, me enamoré. No es sólo por sus maravillosas propiedades, sino por la consistencia que le da a los platillos. Desde que dejé los cereales, extrañaba mucho la avena. Hay personas a las que les desagrada la textura "babosa" de la avena cocida, pero a mí me encantaba. Por eso, la chía llegó para quedarse en mi vida.
Aunque me he acostumbrado a que todos mis alimentos de la primera mitad del día sean líquidos (infusiones, batidos, jugos) a veces se me antoja algo distinto. Hoy me hice un pudín de chía con chocolate, aquí les dejo la receta:

-Un plátano muy maduro
-Un puñito de nueces activadas (como activar y por qué, aquí)
-Medio vaso de agua
-Dos cucharadas de chía
-Una cucharada de cocoa en polvo (sin dulce)
-Coco rallado al gusto
-Frutillas al gusto


Licúas el agua, con el plátano, las nueces, el coco y la cocoa. Lo sirves en un platito y le agregas la chía y las frutillas (moras azules, zarzamoras o la fruta que tengas o se te antoje) y listo. Es facilísimo no? Yo me he acostumbrado a no endulzar mi comida, pero si gustas puedes hacerlo con miel.

Este platito me duró como una hora, porque aunque no lo creas llena muchísimo, y te quita el hambre durante toda la mañana. La cocoa le da un sabor muy intenso y los chocolatosos como yo lo disfrutarán.

martes, 23 de septiembre de 2014

Después de un huracán


Después del huracán, viene la calma. Debo confesar que estuve feliz por varias razones:
1.-Me desentoxiqué de los ratos ociosos del internet. Es necesario, lo uso para trabajar y todo, pero estaba demasiado pegada a la pantalla.
2.-Mi hijo volvió a ser un chico de barrio sudoroso correteando con armas de plástico y haciendo guaridas con sus amigos en vez de estar pegado a una pantalla (pc, xbox, tablet)
3.-Mi madre y hermano vinieron a casa varios días, y la pasamos bien.

Pero si pensaban que después de la ausencia cambiaría por alguien más relajado, oh, grave error, he vuelto. Tuve oportunidad de ver dos películas sobre alimentación. Hoy les recomendaré el documental "FAT, SICK AND NEARLY DEAD" ("Gordo, enfermo y casi muerto"). 
He notado que algunas personas creen que los hábitos saludables se forman a través de décadas de repetición y de grandes sacrificios. Que un estilo de vida sano está destinado para cierto tipo de personas, que tal vez nazcan con el gen del "hippismo" "hipsterismo" "abrazaarbolismo" o algo así. Jamás imaginan que cualquiera, CUALQUIERA, a cualquier edad, podría, si quisiera, cambiar su vida a través de una simple decisión. ¿Y qué pasa cuando alguien lo hace? no cambia sólo su cuerpo, cambia su forma de sentirse, y se siente tan bien, que quiere que todo el mundo se sienta igual, y a veces, muchas veces, resultamos molestos, y pareciéramos autoritarios o necios, pero -hablo por mí- es con la mejor intención. 
Me cuento entre las pruebas vivientes de eso. Hasta hace dos meses la chatarra (carnívora primero, vegetariana después) dominaban mi mente y mi paladar, y aunque me falta mucho para llegar a donde quiero, estoy en el camino, y nunca me había sentido tan sana y feliz como a mis 35.

Fat, sick and nearly dead es la historia real de Joe, un tipo como tú, o como yo, que se cansa de estar enfermo y decide probar algo distinto, sin saber las maravillosas consecuencias que tendrían su vida y la de otros. Yo no imaginaba el giro que toma la película de la mitad en adelante.
Te invito a verla como te recomendaría una película en el cine. Prepárate unos pepinos con chile o un plato de piña o sandía, dile a tu esposo/novia/amigo/hijos que se echen contigo en el sillón, y disfrútenla. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

Ceviche vegano



Oh, por dios. Debo haber muerto y llegado al cielo, sin exagerar. Sencillo, delicioso, crudivegano, fresco, podría comerlo a todas horas, todos los días.

Setas, jugo de limón, cebolla, tomate, zanahoria, pepino, cilantro, aceitunas, aceite de oliva, sal de ajo y una pizca de orégano. Como plus: una hoja de alga nori en tiritas para darle un toque marino y una lata de jugo de verduras en vez de clamato, y mucha salsa picante.
Puedo comerme un litro sola, ¡literalmente, porque es muy ligero!

domingo, 14 de septiembre de 2014

Extremos

Al centro, mi esposo y yo, y enfrente, mi crío, de viaje en Loreto, dando capacitación. El paquete incluye a capacitadores esposo-esposa e hijito.


Hace unas semanas, una abogada feminista hablaba sobre el derecho reproductivo de las mujeres, y cómo algunas, como ella, decidieron no tener hijos para realizarse como profesionales. No es la primera vez que lo escucho de mujeres "exitosas". Y yo me pregunto:¿ y qué no se puede ser y desarrollarse como profesional si se tiene hijos?
Estoy totalmente de acuerdo con el hecho de que no es obligatorio parir, ni tener instintos maternales, ni que te gusten los niños. Nadie debería presionarnos para casarnos o ser madres, ni siquiera para tener el segundo bebé "la parejita". Aplaudo el hecho de que una mujer no acceda por presión a ser madre, y decida vivir feliz sin hijos.
El asunto de este post es el hecho de afirmar que el no tener hijos es el paso necesario para ser una mujer verdaderamente realizada, sin ataduras. ¿No es, acaso, reforzar el estereotipo de que la madre de familia se verá limitada al cuidado de los hijos y el marido? ¿No deberíamos fomentar la idea de que se puede tener todo si es lo que se desea?
Soy ama de casa, igual que mi marido. Soy madre, esposa, soy profesionista, escritora, crafter, promotora cultural. Salgo de la ciudad a dar talleres y ando cargando con mi crío porque eso lo hace muy divertido. Si me ha faltado conseguir algo en la vida, no ha sido porque tengo un hijo...

lunes, 8 de septiembre de 2014

Placer sin límites


Acabo de ver una nota sobre un chico de 14 años al que le pusieron un by pass gástrico porque pesaba 191 kilos, y luego, este video sobre una granja de conejos de donde compran la piel varias marcas muy importantes. Ambas noticias me dejaron muy triste, y la verdad no me parece que estén muy alejadas una de la otra. Finalmente, podrían resumirse en la búsqueda del placer del hombre: "me gusta, me lo como. Me gusta, me lo pongo. Me hace sentir fuerte, lo maltrato o mato".
No sé si es parte inherente de ser humano el poco aprecio por la vida, la propia y la ajena. El pensar, por un lado, que somos dueños del mundo y de todos los seres, y que estamos dispuestos a sacrificarlos por nosotros (qué estupidez), y por otro, que la vida es tan corta que no importa pasar la mitad de ella enfermos, siempre y cuando la "disfrutemos".
Tal vez sea algo que el ser humano trae por naturaleza, un defecto. O tal vez sea algo que nos empeñamos en creer y repetir.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Ensalada oriental


Me gustaría decirles que soy una excelente cocinera, que tengo la sazón de mi madre y que día a día mejoro mis habilidades culinarias. Me gustaría, pero no es así.

Disfruto cocinar, pero la verdad es que soy un poco perezosa  y casi siempre termino haciendo cosas rápidas y que me gusten.

Hoy hice unos rollitos tipo sushi, pero obviamente sin arroz. Fue rápido y muy rico, y a la hora de la cena quería repetir, pero tenía tanta flojera que necesitaba que fuera express, así que los convertí en ensalada.

-Pepino en trozos
-Zanahoria rallada
-Cebollín picado
-Champiñones laminados
-Alga nori en tiritas
y aderezada con vinagre de arroz, pimienta y salsa de soya.
Por desgracia se me terminó el ajonjolí, que si no, también le habría puesto. 
¡Déjenme decirles que quedó fabulosa! En serio, quiero comer diario. Tiene ese sabor "mariscoso" que tanto me gustaba y que extrañaba.
Se los recomiendo a crudis, veges y omnívoros, de verdad.