Adiós Rius

martes, 8 de agosto de 2017



Rius fue el escritor que literalmente cambió mi vida. Hace muchos años, antes, incluso, de ser vegetariana, leí "La Basura que comemos". Antes había leído u hojeado algunos otros libros suyos, pero que no tenían que ver con la comida. Pues este libro fue la primera fuente que me hizo cuestionarme la manera en que me había alimentado toda mi vida. Gracias a este libro dejamos de consumir pan bimbo, cereales de caja, juguitos industrializados, embutidos, knorr suiza, refrescos, y ya no hubo vuelta atrás. Poco tiempo después me hice vegetariana y no he parado de buscar y buscar información sobre los alimentos. Yo no sé si mi hijo sería el mismo si hubiera crecido con otra alimentación, ni lo sabré nunca, pero por supuesto no sólo no me arrepiento, sino que me alegro de haber tomado la decisión de romper una tradición tan sagrada como la comida, en la búsqueda del bienestar de mi familia y de los animales.

Pues se murió Eduardo del Río, Rius, uno de mis vegetarianos favoritos, uno de mis moneros favoritos. Tenía la esperanza de verlo en alguna conferencia en vivo, y no alcancé. 
Feliz reencarnación, amigo!

¡Ayuno de jugos terminado!

lunes, 22 de mayo de 2017


Ayer domingo fue mi último día del ayuno de jugos, que originalmente iba a ser de diez días, pero que reconsideré y cambié por una semana.
He aquí mis impresiones y conclusiones:


Empezaré hablando de las bondades del ayuno que yo estoy experimentando, (no de los beneficios en general que los pueden encontrar a través de muchas fuentes, como por ejemplo, aquí).
-Si bien los dos primeros días casi me como una mano porque moría de hambre, al tercer día, el hambre se fue. En serio, no sentía hambre! de hecho, me costó mucho trabajo terminarme los jugos cada vez que era hora de "comer".
-Mi abdomen se desinflamó, se veía casi plano, lo cual es una maravilla.
-Soy una persona que sufre constantes dolores de cabeza, y durante la semana , sólo tuve uno leve, y se me quitó durmiendo.
-También sufro de estornudos y moquera por las mañanas, y durante esta semana no tuve nada de eso.
-Considero que mi piel es regularmente sana, pero ahora está radiante (obviamente, si bebí zanahoria a más no poder).
-Mi esposo y el crío tomaron jugos todos los días, no igual que yo, pero también les tocó dosis de vitaminas y minerales.
-Bajé unos kilitos, pero ése no era el objetivo de mi ayuno, sino ayudarle a mi cuerpo a depurarse, y demostrarme que soy yo quien controla mi hambre y mis antojos, y no al revés.




Pero no todo es maravilloso. También tiene sus molestias, pero casi todas se pueden prever y aminorar.

-Como todo en mi vida, empecé el ayuno por un impulso después de volver a ver un documental (más abajo les pongo el link), sin prever que un par de días después tenía un convivio y tendría que ver comida y pasteles danzando frente a mi nariz. Mala idea.

-Lo más difícil de ayunar fue precisamente esto: ver lo que otros comían, y sobre todo, tener que cocinar para otros! A mediodía llegaba a hacer comida para mi esposo y mi hijo y me iba al sillón a dormir una siesta. Así que si vas a ayunar, prepara comidas anticipadas y refrigera, o arregla con tu familia que se preparen/compren su propia comida.
Ese día les preparé carne vegetal con verduras. Aquello olía delicioso y mis tripas me torturaron horrible.

-Otra cosa que casi me hace desistir en el intento, fue tener que lavar el extractor. Se tiene que lavar de inmediato para que el filtro no se tape. Sí es enfadoso, pero se tiene que hacer, ni modo. Lo que hice fue adelantar jugos: si tenía chance, preparaba en el momento, si no, dejaba listo el de la siguiente comida. Pero no dejes demasiado tiempo un jugo, porque perderá sus propiedades.
-Tuve sueño, mucho sueño y poca energía, sobre todo por las tardes. Así que en una semana sólo fui tres días al gimnasio e hice ligerito y hasta donde podía. Dormí todo lo que quise y pude, y aproveché para leer y ver películas.




Conclusiones:

-No necesitas estar gordo, enfermo y casi muerto  para hacer un ayuno. El simple hecho de llenarte de vitaminas y minerales y dejar descansar a tu cuerpo te hará sentir muy bien.
-Aunque bajarás de peso (puede ser mucho), no lo recomiendo como una dieta para eso. No tiene sentido pasar hambre para bajar unos kilos, y luego volver a comer lo mismo y subir esos kilos y más.
-Relacionado con lo anterior, una vez terminado el ayuno, lo ideal es seguir con una alimentación controlada, para que valga la pena.

Y así las cosas. Lo recomiendo, por una semana, por tres día, por un día, por lo que aguantes, o necesites. Anímate a hacerlo, anímate a hacer lo que puedas por tu cuerpo y tu salud (dejar de fumar, hacer ejercicio, beber más agua). Si yo, que soy #ladycomidachatarravegana, pude alimentarme de jugos una semana, tú puedes lograr lo que quieras.




Ayuno de jugos

lunes, 15 de mayo de 2017



¿Te ha ocurrido que la estás pasando tan bien que pierdes el control y te excedes en comida y bebida, y tu cuerpo te reclama con indigestión y cansancio? Pues así estuve la semana pasada: entre festejos de día de las madres y fin de semana de relax, comí sin control, en cantidad y en calidad. De inmediato, mi cuerpo me mandó un dolorcillo de estómago y unos granitos en la cara. 


Aprovechando que Netflix tiene algunos de mis documentales sobre alimentación favoritos, volví a ver FAT, SICK, NEARLY DEAD, esta vez con mi familia. Verlo de nuevo me animó mucho a seguir firme en mi decisión de meterme más de lleno al estudio de la nutrición, y también a intentar un ayuno de diez días para ayudar a mi cuerpo a deshacerse de lo que no debe estar adentro y sanarse.
Busqué en YouTube algunas recetas de jugos y me encontré con este ayuno de 7 días de Ace Verdura, en donde explica las recetas de jugos para desayuno, comida y cena. Yo espero hacerlo los 7 días y si me siento bien, prolongarlo 3 días más. 
Ace Verdura. Recetas y consejos sobre crudiveganismo

No es la primera vez que ayuno, pero sí sería el ayuno más largo. A ver cómo me va. Seguiré reportando. 

Enlatados y procesados.

viernes, 3 de marzo de 2017



Soy una mujer moderna que trabaja y es mamá y aprovecha las bondades de la vida civilizada. Cocino a diario y no tengo mucho tiempo para perder. Siempre me disculpé a mí misma así. Mi alacena normalmente estaba siempre llena de verduras enlatadas (garbanzos, chícharos, elote, champiñones, vegall) y tetrapacks: puré de tomate. MUCHO puré de tomate. Caldillo de tomate preparado. Mole listo para servir. Así, si quería hacer una pasta, sólo abría un paquetito de puré, y listo.
Un día cambió mi horario de oficina y en lugar de trabajar de corrido tuve que partir mi jornada, recoger al crío de la escuela, cocinar, comer, descansar un ratito y regresar al trabajo. Entonces la cocinada dejó de caerme en gracia. Empecé a comprar cada vez más comidas procesadas, y lo peor: a comprar comida hecha en supermercados (la tienda Ley, para ser precisos). Pero la comida era horrible, y me sentí mal de dejar mi alimentación en manos de alguien que no siente ningún aprecio por mi familia, y cambié mis hábitos hogareños.
Empecé a comprar el mandado por semana: frutas y verduras frescas en una frutería muy barata, muy bien surtida, y me pareció un lindo modo de cooperar con los pequeños comercios. Desgraciadamente, no manejan todos los vegetales que necesito, así que tengo que completar en el Walmart (que aborrezco) para comprar varios tipos de champiñones que no encuentro en otros lados, verduras empacadas, listas para servir, como espinacas, kale, floretes de brócoli y coliflor, y así me ahorro la lavada y la partida.
En otro súper compro vegetales congelados: zarzamoras, rajas de poblano, chícharos, elotes. Y kilos y kilos de lentejas y garbanzos.
Tengo, más o menos, tres meses cocinando mis salsas y purés, y no he vuelto a comprar latas ni tetrapacks. No me tardo mucho más cocinando porque adelanto el menú semanal cocinando en fin de semana y congelando algunas cosas. Como rico, lo más sano que puedo, y todo lo que se puede preparar en menos de 30 minutos.

Vegano Bowl de Fit One Kitchen (reseña)

viernes, 3 de febrero de 2017


Desde hace mucho he tenido ganas de hacer reseñas de lugares o platillos vegetarianos o veganos, pero no me animaba, porque cuando empezaba me decía ¿a quién carajos le interesa si te gustó o no? Pues ni modo. Tenía ganas y lo haré de cualquier forma. Algunas opiniones no serán recientes pero las pondré si considero que valen la pena. 
Les cuento que en casa soy vegetariana estricta, es decir: no carnes (de ningún animal), ni lácteos, ni huevo, ni miel, ni productos que los contengan. Pero cuando como fuera a veces hago excepciones con huevo y/o lácteos, si es que no tengo otra opción.

 Aquí va la primera. 

FIT ONE KITCHEN. (La Paz, B.C.S.)
Es un lugar pequeño ubicado en el Hotel One de La Paz, cuyo giro es de comida saludable/ligera.
Bernardo y yo pedimos un Vegano Bowl:

De entrada se veía rico: una cama de arroz integral con vegetales frescos y champiñones guisaditos. Para que siguiera siendo vegetariano decidí no ponerle el aderezo que me dieron aparte. Pero oh, sorpresa: el arroz no sabía a nada. Estoy acostumbrada a la comida bien condimentada, a los guisos con bastante sabor: sal de mar, ajo en polvo, cebolla en polvo, hierbas secas, cilantro, algún chile, en fin. Ese arroz, si acaso, tenía un poco de sal. Los champiñones estaban salteados con sal, pero no era suficiente, porque la espinaca y los otros vegetales, más el arroz, no alcanzaban a agarrar sabor con los champiñones. Así que le tuve que poner el aderezo, y ni así me supo rico. Osea, estaba bien, y por el precio no pedí más, pero es uno de esos lugares -como el Subway- a los que no iría por antojo sino por que anduviera cerca y tuviera que comer algo.
La bronca que yo veo con ese platillo en especial, es que si yo no fuera vegetariana y quisiera serlo, y me dan a probar ese plato, agarraría un pedazo de pollo y se lo pondría sin pensarlo. De por sí, es difícil quitar la idea de que vegetariano es igual a desabrido. ¿Me explico?
Te lo recomiendo si te encantan las ensaladas muy naturales, si estás acostumbrado a la comida sin mucho condimiento, y si quieres algo rápido y cumplidor. El lugar está chido y limpio, y el muchacho que nos atendió fue muy amable. Por eso lado, todo perfecto. Otro punto a favor, es que en el menú te desglosan los nutrientes de toda la comida.
👍👍👍 de cinco.

¿Por qué publico lo que como?

lunes, 30 de enero de 2017




Tu puedes pensar:
1.- Porque soy una presumida

2.- Porque muchos lo hacen
3.- Porque me siento hípster
4.- Porque no tengo nada qué hacer
5.- Todas las anteriores

La verdad, a veces sí me siento un poco ridícula tomando fotos en todos lados, pero aquí les van mis razones:
Al elegir un tipo de alimentación no convencional (vegetariana estricta), he desatado algunas dudas, normales, entre familia, amigos, conocidos y desconocidos. ¿Qué comes? ¿Comes pescado? ¿Y pollo? 
Y de inmediato, una serie de argumentos, normales, lógicos: "yo no podría vivir sin queso/pollo/huevos/filete.
Los entiendo. Los entiendo perfectamente, porque yo comí todo eso durante 28 años. Crecí con una alimentación tradicional, y una información sobre la comida también tradicional. Yo misma dije alguna vez que no podría vivir sin hamburguesas, y al otro día dejé de comerlas, sin ningún problema.
Más allá de mis razones para no consumir productos animales, la idea de llevar una alimentación basada sólo en plantas no es un sacrificio: me gustan los vegetales, las frutas, los granos. Me gusta cocinarlos, descubrir ingredientes nuevos; buscar en internet y encontrar cada día nuevas recetas. Encontrar otras personas con las mismas "extrañas" creencias que comparten sus tips, recetas y consejos.
Como bien, pero, sobre todo: como muy rico. Con cada comida termino satisfecha: del apetito y del disfrute. 
Por eso me gusta compartirlo, para que sepas que vegetariano no significa ensalada, no significa desabrido, no significa morir de hambre ni comer puro pasto. Te comparto la imagen porque seguramente no puedo compartirte un plato, y si se te antoja y lo cocinas, y te gusta, pues qué maravilla.

 
FREE BLOGGER TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS