miércoles, 10 de diciembre de 2014

Paycitos crudis


Primer intento de postre crudivegano, ¡y salió mejor de lo que esperaba! 
¿Eres chocolatoso? Esto te va a gustar.

Para la base:
1/4 taza de almendras (yo usé laminadas)
1/4 taza de dátiles (sin hueso!)
2 cucharadas de linaza
1 cucharada de aceite de coco
Muele todo en un procesador, yo lo hice en licuadora e igual quedó muy bien, debe quedar una pasta pegajosa. Cubre unos moldecitos con la mezcla(a mí me salieron 4).

El relleno:
2 plátanos bien maduros y dulces
2 cucharadas de aceite de coco
3 cucharadas de cocoa
Licualo todo, rellena los pays y mételos al congelador por un par de horas. Yo no pude aguantar y lo saqué cuando todavía estaba un poco aguadito, pero estaba delicioso.
Le puse una zarzamora y debí ponerle muchas, muchas más, el sabor ácidito le va muy bien al chocolate.
Es muy fácil, y vale la pena. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Comida en 5 minutos


La comida de hoy no fue crudi, pero sí completamente vegana y deliciosa. Coliflor, brócoli, ejotes y zanahorias al vapor, con aderezo de mostaza casero y "parmesano" vegano.

Aderezo de mostaza:
-Dos cucharadas de aceite de coco
-Una cucharada de mostaza
-Sal de ajo
-Hierbas (eneldo, albahaca, semillas de apio)
Todo mezcladito.

"Parmesano" vegano:
-Almendras pulverizadas (yo la compro laminada y la trituro en la licuadora.
-Levadura nutricional en copos (ojo: no confundir con la levadura que es suplemento para deportistas que viene como granuladita, ésta es para cocinar)
-Sal de ajo.

El parmesano lo tengo listo en el refri, así que mi comida está en 5 minutos para un sábado de mucha pereza.


domingo, 30 de noviembre de 2014

#YaMeCansé

Aún cuando existe la desconfianza de que con México colapsando USA quiera "ayudarnos", es importante que en todo el mundo se conozca lo que estamos viviendo. A ti, que visitas mi blog, te pido que veas este video y lo compartas. 
Vivo en una ciudad llamada "La Paz", que le hacía honor a su nombre: un lugar pequeño, con playas hermosas, en donde las personas podían caminar de noche y dormir con las ventanas abiertas, sin miedo. Una ciudad en la que los asesinatos eran esporádicos y causados por triángulos amorosos y riñas por alcohol.
De tres meses a la fecha han ejecutado a más de 50 personas, hay balaceras a cualquier hora del día, y nuestra vida empieza a cambiar. 
El día que tuve que explicarle a mi hijo que en caso de balacera tenía que tirarse al piso y cubrirse la cabeza se me rompió el corazón, pero aun con miedo, no pierdo la esperanza de que estamos a tiempo de rescatar nuestro espíritu, antes de que nos acostumbremos a ver la violencia como algo natural. 
Nadie se merece esto.
Por favor, comparte.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Valses y marchas


Me gustan los valses y las marchas, porque me ponen de buen humor y me dejan toda alegre y con ganas de bailar.

Les comparto mi vals favorito: el "Segundo Vals" de Shostacovich, con André Riu. La verdad, yo también me pararía a bailar si tuviera la gracia.


Ahora, mi marcha favorita: la "Marcha Radetzky" de Johann Strauss padre. Me fascina desde que mi hijo era pequeño y empezábamos el día viendo "Chiro", el pollito, que terminaba con esa canción (adaptada). Me alegra el día!

Que las disfrutes.

martes, 21 de octubre de 2014

Pudín de chía



Desde que probé esta semillita, me enamoré. No es sólo por sus maravillosas propiedades, sino por la consistencia que le da a los platillos. Desde que dejé los cereales, extrañaba mucho la avena. Hay personas a las que les desagrada la textura "babosa" de la avena cocida, pero a mí me encantaba. Por eso, la chía llegó para quedarse en mi vida.
Aunque me he acostumbrado a que todos mis alimentos de la primera mitad del día sean líquidos (infusiones, batidos, jugos) a veces se me antoja algo distinto. Hoy me hice un pudín de chía con chocolate, aquí les dejo la receta:

-Un plátano muy maduro
-Un puñito de nueces activadas (cómo activar y por qué, aquí)
-Medio vaso de agua
-Dos cucharadas de chía
-Una cucharada de cocoa en polvo (sin dulce)
-Coco rallado al gusto
-Frutillas al gusto


Licúas el agua, con el plátano, las nueces, el coco y la cocoa. Lo sirves en un platito y le agregas la chía y las frutillas (moras azules, zarzamoras o la fruta que tengas o se te antoje) y listo. Es facilísimo no? Yo me he acostumbrado a no endulzar mi comida, pero si gustas puedes hacerlo con miel.

Este platito me duró como una hora, porque aunque no lo creas llena muchísimo, y te quita el hambre durante toda la mañana. La cocoa le da un sabor muy intenso y los chocolatosos como yo lo disfrutarán.

martes, 23 de septiembre de 2014

Después de un huracán


Después del huracán, viene la calma. Debo confesar que estuve feliz por varias razones:
1.-Me desentoxiqué de los ratos ociosos del internet. Es necesario, lo uso para trabajar y todo, pero estaba demasiado pegada a la pantalla.
2.-Mi hijo volvió a ser un chico de barrio sudoroso correteando con armas de plástico y haciendo guaridas con sus amigos en vez de estar pegado a una pantalla (pc, xbox, tablet)
3.-Mi madre y hermano vinieron a casa varios días, y la pasamos bien.

Pero si pensaban que después de la ausencia cambiaría por alguien más relajado, oh, grave error, he vuelto. Tuve oportunidad de ver dos películas sobre alimentación. Hoy les recomendaré el documental "FAT, SICK AND NEARLY DEAD" ("Gordo, enfermo y casi muerto"). 
He notado que algunas personas creen que los hábitos saludables se forman a través de décadas de repetición y de grandes sacrificios. Que un estilo de vida sano está destinado para cierto tipo de personas, que tal vez nazcan con el gen del "hippismo" "hipsterismo" "abrazaarbolismo" o algo así. Jamás imaginan que cualquiera, CUALQUIERA, a cualquier edad, podría, si quisiera, cambiar su vida a través de una simple decisión. ¿Y qué pasa cuando alguien lo hace? no cambia sólo su cuerpo, cambia su forma de sentirse, y se siente tan bien, que quiere que todo el mundo se sienta igual, y a veces, muchas veces, resultamos molestos, y pareciéramos autoritarios o necios, pero -hablo por mí- es con la mejor intención. 
Me cuento entre las pruebas vivientes de eso. Hasta hace dos meses la chatarra (carnívora primero, vegetariana después) dominaban mi mente y mi paladar, y aunque me falta mucho para llegar a donde quiero, estoy en el camino, y nunca me había sentido tan sana y feliz como a mis 35.

Fat, sick and nearly dead es la historia real de Joe, un tipo como tú, o como yo, que se cansa de estar enfermo y decide probar algo distinto, sin saber las maravillosas consecuencias que tendrían su vida y la de otros. Yo no imaginaba el giro que toma la película de la mitad en adelante.
Te invito a verla como te recomendaría una película en el cine. Prepárate unos pepinos con chile o un plato de piña o sandía, dile a tu esposo/novia/amigo/hijos que se echen contigo en el sillón, y disfrútenla.