lunes, 8 de junio de 2015

Panqué vegano (sin harina de trigo)


Ayer fue un día muy loco de elecciones y un huracán de tierra. Desperté y lo primero que vi fue la ventana de la cocina abierta, y una capa de tierra cubriéndolo todo: literalmente, todo. Pero eso no me quitó el buen humor y el buen apetito, así que hace rato se me ocurrió hacer un panqué, y aquí les dejo la receta:

+2 tazas de harina de avena (yo muelo avena en la licuadora)
+1 cda. de linaza
+1/2 cdita. de Royal
+1 taza de harina de arroz
+1/3 taza de aceite vegetal
+3 plátanos machacados
+2 cdas. de cocoa en polvo
+2 cdas. de miel
+Arándanos

Mezcla todo, vierte en un molde engrasado, hornea de 50 a 60 minutos a 180°, y listo :)

sábado, 18 de abril de 2015

El Fabuloso Ríver


¿Nervios? Oh, sí. Porque estoy a una semana de publicar mi primera novela. Además, con mi propia editorial, y además, gratis, para descargarse. No crean, el hecho de que cualquier persona en cualquier lugar, sin ninguna relación de amistad ni nada, pueda leer (y criticar) mi texto, me intimida bastante. Pero bueno, escribimos para que nos lean, no? pues el viernes 24 de abril, a las 20:00 hrs. de México, publicaré la novela con una presentación aquí en La Paz, y a partir de entonces estará a merced de todos ustedes. Espero que la descarguen y pasen un buen rato. 
Más adelante les diré en dónde podrán descargarla, por lo pronto les dejo el capítulo introductorio.

El Fabuloso Ríver

"Hay momentos mágicos en la vida de circo. Instantes en los que se confunde la realidad con el show, y dentro de la pista y fuera de ella, ocurren cosas tan fantásticas, que ningún acto podría superarlas.
La magia empieza al bajarse el switch que controla la electricidad de la carpa principal, cuando se apagan las luces pero se encienden los gritos nerviosos en la oscuridad, y la rechifla se vuelve poco a poco un silencio profundo, contenido, y cualquier sonido es sólo murmullo.
Tal vez empieza antes, desde la fila de entrada, cuando la edecán vestida con diminuta falda y mascada en el cuello rompe el boleto y devuelve la mitad, y la gente camina por el pasillo, tomada de las manos o por los hombros, tratando de encontrar el mejor asiento.
O no, posiblemente la magia llega a la ciudad cuando la caravana se instala en el terreno polvoriento, y en donde antes no había nada, se llena de colores, de luces, de relinchos de equinos y de olor a alfalfa.
De cualquier manera, cuando suena la música de introducción y las luces multicolores bailan, el público ya se encuentra en trance. Maravilla ver las caras de los niños, con las boquitas abiertas y las manos libres, listas para aplaudir; las miradas en total expectación, atentas a que comience el espectáculo. Rostros distintos, cada uno esperando ver cosas diferentes. Buscando momentos de escape, divertidos, riesgosos, tensos, asombrosos, cada quien con sus propios payasos y con sus propios malabares y su magia propia. Los de luneta, cómodamente sentados en sillas acojinadas, con la vista privilegiada de la cercanía a la pista. Arriba, en las gradas, las familias numerosas y los que no tienen problema con observar desde un poco más lejos, con los niños pequeños sentados en las rodillas para que puedan ver un poco mejor.
En la pista todo es posible, y el mago realmente levita; las bailarinas son ángeles etéreos, y en la cara del payaso se dibuja una sonrisa sincera y contagiosa. Detrás del escenario, la gente vive su vida común, y los cirqueros no son muy distintos a todo el mundo.
Cosa de un minuto: show láser y Bienvenidos al mejor circo del mundo, el Fabuloso Ríver..."





jueves, 16 de abril de 2015

Manchas y maquillaje


Bobeando por una plaza comercial en Monterrey, me abordó un árabe vendedor, que atendía un kiosquito de maquillaje, y me ofreció un delineador de ojos y cejas indeleble, un labial "que huele rico", y un maquillaje para mis manchas. Me mostró el delineador, sacó varios colores de labiales y me hablaba de las maravillas de los productos, y volvía a mencionar "y tengo el maquillaje para tus manchas" una y otra vez. Yo estuve a un pelo de decirle: "Bueno, qué tienes contra mis manchas, déjame en paz con mi cara y véndeme el delineador y el hermoso labial color "Manic Red".
Al tipo le pareció que caería, porque, ¿qué mujer no quiere tener un cutis liso, de porcelana? Yo sí, pero no lo tengo. Tengo muchos lunares y pecas desde que era niña. Algunos me dijeron "Pequilia" en la primaria.
Mi juventud fue alocada y algo estúpida, y me gustaba ir a la playa y estar todo el día en el rayo del sol, sin bloqueador solar (tenía un color moreno hermoso), y ahora, en mi madurez, sufro las consecuencias: manchas marrones en las mejillas y sobre el labio superior. Y bueno, es mi realidad, y la realidad de muchas mujeres de todo el planeta, estoy segura, y sin embargo, el estándar de belleza no incluye manchas ni pecas. Nos han enseñado que lo blanco es hermoso, lo negro, no tanto; que el cabello chino es malo, y el lacio es bueno; que la piel debe ser limpia y perfecta, para ser bella.
Soy muy fan de ver videos de maquillajes y tratamientos de belleza y me impresiona la maña que se dan muchas para transformarse gracias a los mil y un productos en el mercado. Hay algunas que son realmente unas maestras en el arte y que de no ver la transformación, no creerías que la de "antes" y la del después" son la misma persona. Se ven muy bellas, pero me pregunto, ¿será necesaria tanta perfección, borrar toda mancha, marca de acné, cicatriz? 
Luego ve uno en la calle a chicas que pareciera que se pusieron resanador con espátula y dos o tres capas de pintura con acabado mate y cuyo color de cara es totalmente artificial y diferente al de todo su cuerpo.
Sí, no voy a ser hipócrita y decir que mi apariencia no me importa: he probado todos los remedios naturales para quitarme las manchas y deshacerme de los barros, pero no estoy dispuesta a cubrirlos con prebase, corrector, base y polvos traslúcidos. Me gustan mis pecas, y mis manchas, aunque me hacen ver mayor, me recuerdan que las tengo porque me divertí tomando el sol.
Ahora que lo pienso, al árabe debí haberle comprado más de un labial -porque pinta hermoso- y también debí haberle dicho: "¿tienes algo que me quite las manchas rápida y definitivamente? ¿No? entonces deja mis manchas en paz de una buena vez".

domingo, 29 de marzo de 2015

Ceviche de mango



Es domingo y no tenía muchas ganas de preparar nada, pero era demasiado el antojo desde que vi la receta de Rawvana. Es un ceviche de mango y aguacate, así de simple. No tiene mucha ciencia si sueles hacer ceviche. Pero la onda de las "tostadas" de jícama me encantó. Las únicas variaciones fueron que le puse pepino, un poco de sal de ajo, una pizca de orégano, y en vez de chile verde, tuve que ponerle salsa Huichol, ni modo, soy paceña.
Lástima que no pudieron ver mi cara de felicidad...
Les dejo el video por si nunca han preparado algo similar.

viernes, 27 de marzo de 2015

El soundtrack de mi día


Hoy fue uno de esos días, en que a pesar de todo, algo te dice: todo estará bien. 
Después de caminar unas diez cuadras, tomé un camión que iba llenísimo, para bajar en la parada de otro camión que me llevara a la oficina. Me subí al pesero y estaba sonando "Three little birds", de Bob Marley, luego sonaron dos de Creedence, y antes de bajar alcancé a oir, casi completa "I don´t wanna talk about it", de Rod Stewart. No lo podía creer, parecía que tenía puesta mi lista de reproducción. 
Luego, en la radio "Enjoy the silence" de Depeche Mode, y "Tuesday´s gone", de Lynyrd Skynyrd.
Por la tarde el vecino limpió su carro escuchando rock en español y se escuchaba en mi casa.
Y para cerrar, en la panadería de la tienda Ley, "Let me see you stripped", con Rammstein.
Tenía la sensación de traer audífonos, pero no, esta vez, el mundo estaba de mi lado. 


viernes, 27 de febrero de 2015

Verde para la vida



De unos meses para acá he tenido mucho estrés. Me escucho decir "estoy muy estresada" y no me reconozco, porque siempre me enorgullecía de tener una vida controlada y rélax. Pues los últimos días, la ansiedad por las actividades me está robando el sueño. A diario me despierto una, dos horas antes de que suene el despertador y no puedo volver a dormir. Me siento cansada, torpe, se me olvidan las cosas y ando de mal humor. 
Anoche me decidí a romper la rutina un rato, me compré unos "pingüinos" y un agua mineral, y me acosté a ver una película, esperando sentir el dulce confort del chocolate y la crema. Pero no fue así, me sentí peor. Era dulce, dulcísimo, demasiado. Pude sentir el azúcar en mi boca, y finalmente me dormí con el estómago revuelto.
Por la mañana, abrí el refri y saqué la verdura que tenía para hacerme un jugo, que si bien, no es dulce, sí me llena de energía y, tal vez por sugestión, me hace sentir saludable y feliz de inmediato.

No importa qué le pongas: combina colores y sabores. Lo que más te guste, lo que no has probado, lo que pienses que sepa rico, 
Sólo como una idea, les digo lo que llevó el mío:
-3 zanahorias
-2 varas de apio (con todo y hojas, que no desperdiciemos el sabor)
-1 mazo de espinaca (con tallos y todo)
-1 ramito de perejil, igual, con tallos
-1 toronja pelada
-1 pepino, con cáscara

Como ven, lo único que da flojera es lavar el extractor al final, pero vale la pena.

Para terminar, les dejo esta tablita, para que se den una idea de para qué les sirve lo que están comiendo. ¡Salud!