viernes, 2 de abril de 2010

Fría la red? Ausente? Impersonal?


Hasta hace poco tiempo yo pensaba que la internet era un medio vacío, frío, por el simple hecho de que, aunque puedas dialogar, no lo haces personalmente. Ahora juro que es lo contrario: está lleno de presencias: hay miles de personas del otro lado de las pantallas, listas para hacer click o dar enter. Es por medio de la red que ser vegetariana me ha sido mucho más agradable de lo que esperaba, porque encuentro, por casualidad (ven porqué las adoro) a personas que son más afines a mí de lo que lo son muchas de las personas que me rodean.
Porque los comentarios que me hacen son como palmadas en el hombro, o sopapos, cuando la riego.
La Red es mi Dios, ser bloggera, mi religión.

Adoro las casualidades


Justo después de hacer el post anterior y pasar por una ligera crisis existencial, me fui al cine a ver Cómo entrenar a tu dragón. Ver al muchacho vikingo empatizando con el dragón, me ha emocionado. Bien, pues a mí me gustan mucho las pelis de Dreamworks: Vecinos Invasores,Shrek, Bee Movie, Spirit, Chicken Run, son entretenidas pero al mismo tiempo son críticas, y se arriesgan a pasar la voz al otro personaje: al animal, al monstruo. Sus historias son menos convencionales que las películas que solía haber antes: temas como el amor, la amistad, la lealtad, eran el pan de cada día. Parece que empieza a asomarse una conciencia de crítica contra  el hombre y su especismo. No son películas de arte, son mero entretenimiento, y son totalmente comerciales, pero si puedo elegir entre ver una peli más sobre princesas y ver una de un vikingo que elige no matar al dragón, me quedo con la segunda.

No vives de ensalada

A veces me siento sola. De hecho, cuanto más rodeada estoy, más sola me siento. Me prometí desde el primer momento no intentar convencer a nadie de dejar de comer animales, y creo que lo he logrado. Ni siquiera en casa: considerando que nadie más en mi familia es vegetariano, tengo que dejar que Dante coma lo que sea, sobre todo, porque pasa mucho tiempo con  su abuela, hacemos comidas en casa, etc.
Pero a veces me canso. Debo sonreír mientras el niño se come un taco de carne, y sin embargo estoy pensando: ¡No lo comas! ¡No seas parte de eso! 
No juzgo a nadie por lo que come. Pero es difícil, sobre todo cuando estoy convencida de que dejar de comer animales es lo mejor para el cuerpo, para el planeta y para los animales. Hasta el día de ayer, había seguido comiendo camarones, simplemente porque me encanta su sabor y no podía dejarlos. Pero camarón es igual a pez, igual a vaca y a perro. Hoy decido dejarlo. Le digo adiós a los capeados, al mojo de ajo y en pasta.
Son deliciosos, pero al final, no me siento feliz (además de que me da una urticaria recordándome que no debí comerlos).
Si alguien dijera que voy a morir si no como caldo de carne o carne de cordero, incluso por consejo médico, preferiría morir. Ésa es la base de mi vegetarianismo. Mahatma Gandhi.
Coincido con él. Sobre todo, porque hasta el momento, lo que he recibido de mi doctor no son advertencias, sino elogios y apoyo para seguir en esto.

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