cada vez una sorpresa

miércoles, 17 de marzo de 2010


Mi hijo es lo más sorprendente en mi vida. No sólo porque es mi hijo y lo amo, sino porque me ha enseñado a ser paciente y esperar. Todo tiene su tiempo, y con él, ha sido muy sencillo. Desde que nació decidí que no lo apresuraríamos, sobre todo cuando escuchábamos consejos sobre cuándo debíamos quitarle el pecho o que tenía que dormir en su cama desde la primera noche. Simplemente nos dio flojera batallar y lo dejamos ser quien decidiera el momento. Pues dejó el pecho al año y medio y durmió en nuestra cama hasta los 4 años, y aunque fue cansado y un poco engorroso, no me arrepiento. La leche materna es lo mejor para los bebés, y me parece una estupidez que digan que después de los seis meses "ya no les sirve" (¿entonces porqué los hacen tomar leche de vaca toda la vida?). El dormir con nosotros lo hizo un niño seguro y tranquilo, que dejó de mojar el pañal por las noches incluso antes que en el día, y desde que empezó a usar el baño no mojó nunca la cama.  Cuando nos cambiamos de casa y tuvo su propia recámara, durmió sólo desde la primera noche, y se levanta al baño con la luz apagada y no le teme a la oscuridad. 
Quisimos meterlo al Karate hace un año y lloró cuando vio que se trataba de que te pegaran de patadas. Pero hace una semana que lo llevamos al Tae kwon do, y aunque no le agrada mucho la idea de golpear y ser golpeado (why can´t we be friends??) le ha gustado y lo disfruta. Cuando estuvo listo superó la vergüenza de bailar en festivales escolares y ahora es un bailarín entusiasta y un poco payaso.
Lo admiro y trataré de ser un poco como él, de decir NO cuando no quiera hacer algo, y lanzarme cuando sienta que es el momento.
 
FREE BLOGGER TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS