miércoles, 5 de enero de 2011

Lectura en voz alta


Lo mejor de haber conocido a Enrique Serna en persona, es que ahora que estoy leyendo La sangre Erguida, siento que escucho su voz, como si él mismo la estuviera leyendo en voz alta.  No, no es que me haya enamorado del señor, que dicho sea de paso, es bastante atractivo, interesante, simpático y sencillo, sino que me pareció que sus textos son de lo más transparentes y honestos. Lo conocí en un taller de tres días, y resultó ser una persona muy accesible, muy alejada de la pose del escritor de saco y puro, de esos que hablan y escriben para los eruditos y sus compadres. Y así son los textos que he leído de él. Ricos en su lenguaje, pero comprensibles para cualquiera; una narración fluida, muy amenos, divertidos. 
Esta novela, que por cierto me regaló el buen Bern en navidad porque sabía que yo moría por tenerla, pinta muy bien, aunque sólo llevo una cuarta parte leída. En cuanto la termine les contaré el final. Estoy bromeando. Sólo les diré que me pareció.

Entrada destacada

Queso de papa vegano

Después de haber probado una súper deliciosa pizza vegana con queso de papa en un bar, me quedé con las ganas de hacer el queso en mi c...