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¡Ayuno de jugos terminado!


Ayer domingo fue mi último día del ayuno de jugos, que originalmente iba a ser de diez días, pero que reconsideré y cambié por una semana.
He aquí mis impresiones y conclusiones:


Empezaré hablando de las bondades del ayuno que yo estoy experimentando, (no de los beneficios en general que los pueden encontrar a través de muchas fuentes, como por ejemplo, aquí).
-Si bien los dos primeros días casi me como una mano porque moría de hambre, al tercer día, el hambre se fue. En serio, no sentía hambre! de hecho, me costó mucho trabajo terminarme los jugos cada vez que era hora de "comer".
-Mi abdomen se desinflamó, se veía casi plano, lo cual es una maravilla.
-Soy una persona que sufre constantes dolores de cabeza, y durante la semana , sólo tuve uno leve, y se me quitó durmiendo.
-También sufro de estornudos y moquera por las mañanas, y durante esta semana no tuve nada de eso.
-Considero que mi piel es regularmente sana, pero ahora está radiante (obviamente, si bebí zanahoria a más no poder).
-Mi esposo y el crío tomaron jugos todos los días, no igual que yo, pero también les tocó dosis de vitaminas y minerales.
-Bajé unos kilitos, pero ése no era el objetivo de mi ayuno, sino ayudarle a mi cuerpo a depurarse, y demostrarme que soy yo quien controla mi hambre y mis antojos, y no al revés.




Pero no todo es maravilloso. También tiene sus molestias, pero casi todas se pueden prever y aminorar.

-Como todo en mi vida, empecé el ayuno por un impulso después de volver a ver un documental (más abajo les pongo el link), sin prever que un par de días después tenía un convivio y tendría que ver comida y pasteles danzando frente a mi nariz. Mala idea.

-Lo más difícil de ayunar fue precisamente esto: ver lo que otros comían, y sobre todo, tener que cocinar para otros! A mediodía llegaba a hacer comida para mi esposo y mi hijo y me iba al sillón a dormir una siesta. Así que si vas a ayunar, prepara comidas anticipadas y refrigera, o arregla con tu familia que se preparen/compren su propia comida.
Ese día les preparé carne vegetal con verduras. Aquello olía delicioso y mis tripas me torturaron horrible.

-Otra cosa que casi me hace desistir en el intento, fue tener que lavar el extractor. Se tiene que lavar de inmediato para que el filtro no se tape. Sí es enfadoso, pero se tiene que hacer, ni modo. Lo que hice fue adelantar jugos: si tenía chance, preparaba en el momento, si no, dejaba listo el de la siguiente comida. Pero no dejes demasiado tiempo un jugo, porque perderá sus propiedades.
-Tuve sueño, mucho sueño y poca energía, sobre todo por las tardes. Así que en una semana sólo fui tres días al gimnasio e hice ligerito y hasta donde podía. Dormí todo lo que quise y pude, y aproveché para leer y ver películas.




Conclusiones:

-No necesitas estar gordo, enfermo y casi muerto  para hacer un ayuno. El simple hecho de llenarte de vitaminas y minerales y dejar descansar a tu cuerpo te hará sentir muy bien.
-Aunque bajarás de peso (puede ser mucho), no lo recomiendo como una dieta para eso. No tiene sentido pasar hambre para bajar unos kilos, y luego volver a comer lo mismo y subir esos kilos y más.
-Relacionado con lo anterior, una vez terminado el ayuno, lo ideal es seguir con una alimentación controlada, para que valga la pena.

Y así las cosas. Lo recomiendo, por una semana, por tres día, por un día, por lo que aguantes, o necesites. Anímate a hacerlo, anímate a hacer lo que puedas por tu cuerpo y tu salud (dejar de fumar, hacer ejercicio, beber más agua). Si yo, que soy #ladycomidachatarravegana, pude alimentarme de jugos una semana, tú puedes lograr lo que quieras.




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