jueves, 7 de julio de 2016

De besitos y otras cosas de esas del cariño






Ayer en el banco me tocó ver a una mamá con su pequeña, de alrededor de un año. La cargaba y en lo que la atendieron le dio como treinta besos en sus cachetitos rechonchos. Me recordó a mí con mi nene cuando era chiquillo. Pensé: "ya no le doy tantos besos. Pero es que ya es un adolescente, a los pubertos no se les mima, sólo a los bebés", y me di cuenta de lo horrible que suena.
No nos comemos a besos a nuestros seres queridos, pero damos besos de saludo a personas que ni nos importan, porque es lo que "se usa".
Yo quiero besar y abrazar a mi hijo muchas veces todo el tiempo, y quiero que me chiqueen y me den besos hasta el cansancio.
Tal vez por eso el mundo está como está, porque crecemos y formalizamos las muestras de cariño.

No hay comentarios:

Entrada destacada

Queso de papa vegano

Después de haber probado una súper deliciosa pizza vegana con queso de papa en un bar, me quedé con las ganas de hacer el queso en mi c...