Ir al contenido principal

Después de un huracán


Después del huracán, viene la calma. Debo confesar que estuve feliz por varias razones:
1.-Me desentoxiqué de los ratos ociosos del internet. Es necesario, lo uso para trabajar y todo, pero estaba demasiado pegada a la pantalla.
2.-Mi hijo volvió a ser un chico de barrio sudoroso correteando con armas de plástico y haciendo guaridas con sus amigos en vez de estar pegado a una pantalla (pc, xbox, tablet)
3.-Mi madre y hermano vinieron a casa varios días, y la pasamos bien.

Pero si pensaban que después de la ausencia cambiaría por alguien más relajado, oh, grave error, he vuelto. Tuve oportunidad de ver dos películas sobre alimentación. Hoy les recomendaré el documental "FAT, SICK AND NEARLY DEAD" ("Gordo, enfermo y casi muerto"). 
He notado que algunas personas creen que los hábitos saludables se forman a través de décadas de repetición y de grandes sacrificios. Que un estilo de vida sano está destinado para cierto tipo de personas, que tal vez nazcan con el gen del "hippismo" "hipsterismo" "abrazaarbolismo" o algo así. Jamás imaginan que cualquiera, CUALQUIERA, a cualquier edad, podría, si quisiera, cambiar su vida a través de una simple decisión. ¿Y qué pasa cuando alguien lo hace? no cambia sólo su cuerpo, cambia su forma de sentirse, y se siente tan bien, que quiere que todo el mundo se sienta igual, y a veces, muchas veces, resultamos molestos, y pareciéramos autoritarios o necios, pero -hablo por mí- es con la mejor intención. 
Me cuento entre las pruebas vivientes de eso. Hasta hace dos meses la chatarra (carnívora primero, vegetariana después) dominaban mi mente y mi paladar, y aunque me falta mucho para llegar a donde quiero, estoy en el camino, y nunca me había sentido tan sana y feliz como a mis 35.

Fat, sick and nearly dead es la historia real de Joe, un tipo como tú, o como yo, que se cansa de estar enfermo y decide probar algo distinto, sin saber las maravillosas consecuencias que tendrían su vida y la de otros. Yo no imaginaba el giro que toma la película de la mitad en adelante.
Te invito a verla como te recomendaría una película en el cine. Prepárate unos pepinos con chile o un plato de piña o sandía, dile a tu esposo/novia/amigo/hijos que se echen contigo en el sillón, y disfrútenla. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Queso de papa vegano

Después de haber probado una súper deliciosa pizza vegana con queso de papa en un bar, me quedé con las ganas de hacer el queso en mi casa y ver con qué más podía comerlo. Pues anoche lo hice y me gustó mucho. Hay varias recetas en internet, basta con googlearlo, pero aquí les dejo cómo lo hice yo. Les debo las cantidades exactas, porque, como siempre y como todo, lo hice probando y arreglando. pero básicamente fue así: -3 papas grandes, peladas y rebanadas para que se cocieran más rápido. Si hubiera tenido menos hambre las habría hecho al vapor, pero las sumergí en agua con sal. -Las licué con el jugo de medio limón, y les agregué agua de la cocción sólo la suficiente para ayudar a la licuadora sin que se pusiera muy líquido. -Sazoné con sal de mar, pimienta y una mezcla de hierbas italianas comercial. -Como bonus, le puse más o menos una cucharada de levadura en copos, porque tenía, pero cuando se me acabe lo haré sin levadura. -En las recetas que he visto le ponen ace...

Escritores, pensadores, filósofos y otros próceres vegetarianos

Buda Alan Moore (escritor de cómics, creador de Watchmen ) Einstein Alice Walker (Novelista: El color púrpura ) Charles Darwin Diógenes Franz Kafka George Bernard Shaw H.G. Wells Benjamin Spock (uno de los más importantes pediatras de los E.E.U.U.) Henry Ford Isaac Newton Jean Jacques Rosseau Krishnamurti Leonardo da Vinci Louisa May Alcott (Mujercitas) Marguerite Yourcenar Mark Twain Martin Luther King Martín Lutero Montaigne Nicola Tesla (genio de la electricidad) Nietzsche Ovidio Pitágoras Platón Plutarco Rabindranath Tagore Séneca Shopenhauer Sócrates Thomas Alva Edison León Tolstói Voltaire William Blake Mahatma Gandhi César Chávez (máxima figura de la lucha sindical de U.S.A.) Susan B. Anthony (activista del sufragio de las mujeres) ¿Crees que es casualidad? Yo no!

Menos cosas, más espacio.

Creo que una vez que empecé a simplificar mi vida quedándome con la menor cantidad de cosas posible, no pude parar. Y es que no dejo de notar todos los beneficios de tener pocas cosas: puedo limpiar en muy poco tiempo, porque no hay que acomodar mucho, y cada cosa tiene su lugar.  Las superficies están más despejadas, y eso, además de facilitar la limpieza, da una sensación visual de que la casa está limpia, aunque tenga un poco de polvillo por aquí y allá. Ahora, con la cuarentena, he tenido que acomodarme un poco mejor, ya que mi escuela no paró porque es en línea, y quería sentirme cómoda y relajada en mi espacio de estudio. Así era mi tocador hace unos tres años: Tenía muchas cosas, y me gustaba tenerlas todas a mano. Puede parecer que en realidad son pocas cosas, pero era sólo lo que tenía sobre el tocador! Había más cosas en cajones, en el baño: aceites, cremas, accesorios para el cabello, maquillaje. Cosas que no usaba NUNCA y algunas que ni siquiera record...