Esto de ser crudivegana es todo un reto, porque hay que estar combinando ingredientes de diferentes maneras para darle variedad a los sabores. Aunque puede sonar aburrido o insípido, debo contarles que a una adicta al carbohidrato como yo lo peor que le podía suceder era quitarle la "sabrosidad" a la comida, sin embargo, a un mes de cambiar mi dieta, me siento contenta. Estoy aprendiendo a disfrutar de comida en su forma más natural, a apreciar los sabores de frutas y verduras sin necesitar disfrazarlos con nada más. Por ejemplo, ahora me preparo licuados con leche de alpiste y le pongo plátano, zarzamoras y fresas sin agregarle endulzantes, y me es suficiente con el dulce de las frutas. Igual con los smoothies o las aguas frescas. Con los vegetales ha sido diferente porque por lo general los comía cocinados, y era una gran, GRAN, aficionada a la pasta, así que me tengo que poner creativa para comer cosas que me sepan muy bien. La siguiente receta la preparé hoy,...
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