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Mostrando las entradas etiquetadas como filosofía dominguera

Filosofía de 10 pesos

Estoy en otra ciudad porque viajo en camión. Puedo ver oxxos y farmacias y calles desconocidas y no voy pendiente de si el chofer sonríe o se duerme porque es invisible para mí, para todos. Adentro somos iguales, ni más, ni menos, porque viajamos en la misma nave. Adelante, en medio,  atrás, todos sudamos. El rap de los asientos del fondo -aunque no me gusta el rap- suena bien, porque el que lo puso no es cualquiera, es mi compañero. No vamos sólo los treinta y cuatro pasajeros: van, también, como polizontes, el hambre, el calor, las ganas de llegar, el cansancio, la ilusión, el sueño, la necesidad, el amor, la incertidumbre, se subieron con cada uno de nosotros. Somos compañeros porque viajamos en la misma nave.

Tatuajes y gente mala

Hay notas de la prensa que leo y luego no sé si reír, llorar, enojarme o simplemente ignorarlas. Hoy leí en La Jornada  que la directora del Instituto de la Mujer Guanajuatense hablaba sobre las mujeres que tienen tatuajes y perforaciones: son " un ejemplo claro de la pérdida de valores en la sociedad", " No hay pautas de valoración o normas de conducta. Esta joven podrá afirmar que es muy original y que es muy su gusto andar así, pero yo me pregunto si no hay un valor que se llama salud y si algunas de estas cosas la estarán perjudicando". Luz María Ramírez Villalpando, la ilustre funcionaria, representa a un gobierno, que a su vez representa (o debería representar) a las mujeres de un estado, recibe un buen sueldo, y dar declaraciones como ésa...  Obviamente, con una visión tan machista, cerrada, retrógrada e ignorante condenará cualquier cosa que represente la libertad de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos, por lo que no asombra que la señora ...

De mordidas y leyes

Hace unos días íbamos mi señor esposo y yo en el carro, transitando por las laberínticas calles de la ciudad. Para los que no viven en La Paz, les diré que en estos momentos están arreglando muchas vías y hay desviaciones por todos lados, así que trayectos que antes te llevaban 5 minutos, ahora te toman 20 o 25 minutos. El caso es que, como siempre, Bern iba manejando, le sonó el teléfono -para no variar, le llamaron de la oficina- y contestó. Justo cuando empezaba a hablar, lo paró una oficial de tránsito. Transcribo un fragmento del diálogo: -Joven, va hablando por teléfono. -Sí, qué le digo, ni modo que le diga que no... -Me muestra su licencia por favor. -Está vencida... es que no he tenido para renovarla... -huy, joven, es una multa como de mil y feria por la licencia y otros setecientos por hablar por celular...  lo que podemos hacer es que yo te haga el paro y tú me hagas el paro. Yo le dije al Bernardo: No, que te ponga la multa, que te la ponga y listo...

Resistir

No soy una activista activa. Estoy ligeramente empapada de lo que ocurre en mi país. No soy lo que se dice una persona que lea los diarios o que esté totalmente atenta al twitter. No me conozco los preceptos de la izquierda, ni tengo la teoría. Pero vivo en México, tengo una familia trabajadora y honrada y me enseñaron a que nada, nada, se consigue gratis (aunque he tenido mucha suerte en mi vida). Desde el 2006 comprendí que nuestro país son en realidad dos: el que vemos en la tele, de oportunidades y logros, de telenovelas y noticieros falsos, y el otro: el México de la gente común, de la mayoría, en el que la libertad es sólo aparente. La libertad de ser, de decidir, de consumir, de creer, es limitada, aunque te hagan creer que no es así. Ante la injusticia, el caos, el cinismo y la apatía, sólo se puede intentar resistir, unidos, y también cada uno, desde su propia casa, desde su propia persona. En mi caso, se reaviva mi deseo de no dejarme absorber, contagiar, de todo eso...

Lo que me gusta de la "cultura"

La palabra "Cultura" tiene muchas acepciones, pero a la que me refiero esta vez es a la vida cultural, los eventos, las artes. Desde hace unos años, prácticamente evito como la lepra asistir a los que no tenga que ir por compromiso o fuerza mayor. No porque no me interesen, sino porque me da muchísima pereza andar nadando en aguas densas. Desde que formamos El Grito Colectivo , me siento contenta otra vez de ser promotora cultural, porque es muy agradable convivir con gente que no tiene ninguna ambición económica, política o de ego, que se mueve simplemente por el gusto de trabajar y de beneficiar a otras personas.  Este otro movimiento cultural, el que no viaja en primera clase, el que no hace reuniones en restaurantes caros, ni cuenta con recursos millonarios, el que no se pelea por los mejores puestos, ni se arrebata los elogios, es el que más me llena. Si eso no es contracultural, no sé entonces qué es... Otra cosa que me gusta, es que Dante se dé cuenta de que el dinero ...

moda

Creo que los verdaderos artistas no andan a la moda. Los verdaderos agarran la moda, la corrompen, le dan su toque, e influyen en la gente para que la consuma. Si son buenos, o tienen suerte, vivirán de ello. Y no me refiero a la moda en el vestir, sino a todo: música, literatura, pintura,discurso..