Anoche mi pequeño leyó la mitad del libro apestoso, casi solito. Todavía no cumple los seis años, y para mí es un bebé, pero ayer leyó por primera vez, su primer libro. Tengo ganas de llorar. Qué emoción. Hoy terminaremos la otra mitad.
Anoche mi pequeño leyó la mitad del libro apestoso, casi solito. Todavía no cumple los seis años, y para mí es un bebé, pero ayer leyó por primera vez, su primer libro. Tengo ganas de llorar. Qué emoción. Hoy terminaremos la otra mitad.
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