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Las brujas, de Roald Dahl

Terminamos de leer Las Brujas , de Roald Dahl. Dante se ha clavado con algunos libros, pero con ninguno tanto como con este. Esta misma noche, veía una película cuando le dije que era hora de acostarse. Como quería seguir viendo la peli, le dije que la acabara (porque le faltaban como 15 minutos) pero que no le iba a leer. Inmediatamente la apagó y corrió a la cama. Es fabuloso. A mí me gustaba la película de Las Brujas, a pesar de ser de Disney, pero ahora que leí el libro, compruebo lo que siempre he pensado de la empresa de los "sueños": se empeña en agarrar libros con finales reflexivos, contundentes y geniales, y los cambia para hacerlos "felices" y facilotes. En fin, el libro lo recomiendo muchísimo.

Niños del presente

Vamos criando niños fuertes, niños duros. Que no lloren, que no se chiqueen. Vamos llevándolos a pescar, o a cazar. Es más, vamos enseñándoles a disparar y que ellos mismos lo hagan. Luego que quiten las pieles, que recojan la sangre, para que conozcan el camino de la naturaleza al plato. Hagamos que las escuelas sean más enfáticas en mostrarles la supremacía en todos sus niveles: el hombre sobre los demás animales, el varón sobre la mujer, el blanco sobre todos los demás, el rico sobre el pobre. Enseñemos por igual a niños y niñas que un perro amarrado es mejor que no tener un perro. Que los peces se mueren a los días de traerlos a casa, que los ratones y hámsters viven sólo unas semanas, y que los perros y gatos que no sirven se llevan a otra zona de la ciudad para que no vuelvan. Que no tiene nada de malo burlarse del diferente, siempre y cuando no lo golpees, y que no tiene nada de malo golpearlos si los papás estaremos para justificarlos. Mostrémosles la belleza de los autos,...

Mandiles?

Cuando era una mozuela y soñaba con tener hijitos y una linda casa y un marido guapo y brillante, nunca pensé en el otro lado, igualmente bello, pero cansado: limpiar la casa, cocinar, cuidar chamacos, etc. Y es que cuando se es estudiante se puede vivir reciclando pantalones y comiendo chococrispis y cocacola todos los días, pero una vez que tienes hijos, ya no se puede ser tan flexible. Por fortuna, me casé con un tipazo adiestrado en las artes hogareñas, que no espera que su esposa sea una esclava. ¡Qué bárbaro, cómo te ayuda Bernardo! Me han dicho. Si afán de quitarle el mérito a mi amado Sr. Berns, lo único que puedo decir es: No me ayuda, hace lo que le corresponde. Hoy en día, cuando hombre y mujer tienen que chutarse medio día en una oficina, las tareas de las casa también son compartidas. Yo no quiero que mi esposo "me eche la mano" en la casa, ¡quiero que sepa que también es su responsabilidad! Aunque no hacemos las mismas tareas (la lavadora es mía!!!), hem...

Sándwich

Dos rebanadas de pan bimbo blanco, jamón y queso amarillo, tal vez hagan un sándwich para ti, pero no para mí. Es que desde hace tiempo no concibo un sándwich que no tenga, por lo menos, tomate. He convertido al emparedado (para variar el vocablo) en una comida completa, sobre todo porque el crío desayuna eso casi siempre en la escuela. Comparto con ustedes algunas de las variantes deliciosas de sandwichitos, con la aclaración que nunca compro pan bimbo, ni en defensa propia. Compramos un pan de centeno que hacen en la región, que no tiene conservadores y sabe riquísimo. -Hummus, lechuga, y aceitunas -Frijoles refritos, tocino vegetal y champiñones, obvio, con espinacas y tomate -Lechuga, tomate, pepino, aceituna negra, zanahoria rayada, betabel y pimiento, con vinagreta dulce -Frijol con chorizo de soya con champiñones en escabeche

Animales o comida

¿Quién soy yo, o qué autoridad tengo para decidir qué animales son dignos de ser amados y cuáles deben morir para satisfacer mis antojos? ¿Quién, para ver a unos animales como miembros de la familia, y a otros como objetos, como "recursos naturales" al servicio del ser humano voraz?

lo que es mío me toca y lo tomo

No soy nadie para intentar aleccionar o influir en los otros. No tengo la verdad, ni siquiera a medias, ni la experiencia de vida mínima como para aconsejar a nadie. Pero igual tengo mi blog y opino, porque es el medio que tengo a la mano.  Amo mi país, amo mi estado y mi ciudad. Amo profundamente mis círculo social y a mi familia, con sus costumbres y tradiciones, con la disciplina militar inculcada por mi abuelo que nos llevaba caminando a la playa tempranito " a nadar un rato" y de regreso. Me gustan las tradiciones paceñas como sentarse en las banquetas a platicar, o las carnes asadas, aunque soy vegana. Sin embargo, creo que hay algo que nos falta: conciencia.  Darnos cuenta de que las cosas están de una manera por inercia, por un sistema que evidentemente no funciona, y porque lo permitimos. Porque no somos libres, siempre estamos amarrados a algo: el dinero, el trabajo, las apariencias, la religión. y me atrevo a decir que todos estamos atados al menos a alguna de las...

Aprender

Sí, lo sé, sigo atravesando una etapa reflexiva que quizás se deba a que ya está próximo mi cumpleaños 32. Pensando, me di cuenta de que hay muchas cosas que uno no comprende cuando es niño o adolescente, pero de adulto cae el veinte y es entonces, sobre todo cuando somos padres, que decimos Ahora entiendo... Dante es pequeño pero ya entró en la edad en la que ya no es sólo cuidar a los hijos, sino educarlos, enseñarles a vivir y ser buenas personas. Algo me ha quedado claro desde que mi hijo entró al preescolar: no quiero un niño excelente, no me interesa que hable 3 idiomas o que sepa las capitales de memoria; no me interesa tampoco, que sea el mejor deportista para poder presumir sus medallas con las visitas; no quiero siquiera un niño tan educado que salude de beso a todas las conocidas de manera voluntaria y espontánea. Sólo quiero un hijo feliz, capaz de disfrutar los logros y recibir con responsabilidad los fracasos, un niño que sea capaz de sentir empatía por los demás, sin que...