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Julio y su clima loco loco

No me gusta dejar de postear, pero por lo general evito escribir sin tener un tema, aunque sea algo sin mucha importancia. Pero en estos días me he mantenido ocupada en no sé qué cosas, y no he tenido tiempo de dedicarle a mi grifo el tiempo que se merece. La semana pasada cumplí 31 años. La verdad me siento como de 21, pero sin ganas de antrear, con muchos más kilos y con la necesidad de dormir ocho horas diarias. Me choca cumplir entre semana porque no se puede festejar a gusto, aunque la verdad, el dinero tampoco me permite darme esos lujos. Mañana cumple años mi pequeño Dantinho. 7. Tan pronto. A segundo año. Tan pronto. Es tan inteligente como un muchacho de 20 y tan rebelde como un chico de 16. Cada día me sorprende más: su gusto desmedido por los monstruos: vampiros, hombres lobo, zombies; su brillante memoria auditiva, capaz de reconocer una canción en las primeras notas, o la voz de los actores de doblaje en diferentes películas; su esfuerzo por perder el miedo a ser golpeado...
Si me dieran a escoger entre salvar la vida de un toro y la de un torero, escogería al toro, sin pensarlo. Los toros (los animales en general) no andan por la vida matando hombres, no se preparan para hacerlo, ni lo disfrutan y celebran en una "fiesta".

Regresar a la rutina es magnífico

Soy una animalita de costumbres. Me gusta la rutina: comer a cierta hora, llevar al crío al Tae Kwon Do, escribir, hacer alguna cosilla manual o cocinar, ver la tele un rato, acostarme... Las pasadas dos semanas estuvieron de locura con el asunto del Encuentro de Contracultura, que, por cierto, fue todo un éxito, y del cual aprendí muchas cosas. Rescato algunas de ellas: 1.- Nunca se esta solo, ni se es único ni indivisible (me gusta cómo suenan esas dos palabras). 2.- Un colectivo se forma por afinidad de ideas, de oficios, de intenciones, pero es todavía mejor cuando se forma para realizar un evento específico: así se sabe en la práctica quién trabaja y quien no. Es muy fácil decir "Sí, yo quiero estar en el colectivo" y a la hora del rebane no aparecerte. 3.- Es muy gratificante y esperanzador encontrar personas que no buscan beneficio económico en lo que hacen. 4.- Es divertido ver que nos hemos convertido en adultos. Las reuniones, que de por sí eran entretenidas,...

1er Encuentro de Contracultura La Paz

Nuestro amigo Roly nos invitó a organizar un encuentro de contracultura y le dijimos que sí, sin saber muy bien cómo iba a estar el show. Convocamos a algunos amigos, y esos amigos invitaron a unos cuantos más que no conocíamos, y se formó un comité organizador que ha realizado ocho sesiones. Los lunes de cada semana nos hemos reunido, prácticamente todos, en el Centro Social Otro Mundo. Cada miembro del comité tiene vida personal, lo juro, un trabajo, familia o vaya usted a saber, pero los lunes han sido sagrados y nos juntamos a cerrar detalles y unificar criterios. Todavía no llega la fecha, pero yo siento que ya se cumplió con uno de los objetivos, que es reunir a personas que estamos trabajando proyectos independientes, con ideas similares. Un gusto convivir con la comunidad del anillo (me ha salido lo sentimental de nuevo). para conocer el programa y los participantes, vengan acá:  1er Encuentro de Contracultura La Paz

Día del blogger

Gracias a mi grifo que me ha hecho tan feliz

De futbol, mundiales y sándwiches

Por fin empezó el mundial. Digo por fin, no porque lo esperara con ansias, sino que vengo viéndolo anunciado desde hace meses. No me malentiendan: me gusta el futbol, lo jugué (mal, por cierto) en la prepa, y teníamos entrenador y todo, y aprendí las reglas y todo, pero me enferma toda la mercadotecnia y lo que ocurre alrededor del juego. Los 90 minutos que dura cada partido son emocionantes. Ver a los jugadores, con sus uniformes... bueno, esa es otra historia. Me gusta el futbol, lo disfruto, pero la televisión hace que lo aborrezca. Ver a la selección mexicana (que siendo sinceros, no es taaaan buena como nos lo hacen creer) anunciando pan, refrescos, programas, etc. tiene, para mí, el efecto contrario a lo que deseean. Que les funciona con mucha gente, es inegable. Mi hijo habla del Chicharito como si fueran compas de toda la vida y ni siquiera le gusta el futbol. Ni hablar del comercial que hicieron con Aguirre... Veré los partidos del mundial, los de México y los que pueda, y har...

Cuento corto

Este era un gato con los pies de trapo y los ojos como los de mi abuela, azules plomizos, casi grises, que le daban un toque de misterio cuando daba vueltas por la plaza, con otras jóvenes, despertando pasiones entre los caballeros que las pretendían. Pero mi abuela no era fácil de conquistar, porque se sabía encantadora. Buscaba su príncipe azul, y estaba segura de que sabría identificarlo cuando lo tuviera enfrente. Por eso mi abuelo, aquel que de joven era mucho más alto que hoy, no necesitó hacer demasiado para ganar su cariño. Se paró frente a ella y sonriendo apenado le ofreció un ramo de margaritas. Ella lo aceptó y se enamoró al instante, al notar que llevaba la camisa al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?